
Una Pascua para compartir 🐰🌸
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En casa de los Martínez, la Pascua es más que una fecha en el calendario. Es el día en que la sala se convierte en taller creativo y el jardín en escenario de aventuras.
Todo empieza con pintura, pinceles y mucha imaginación. Los niños decoran huevos de colores, pintan figuras de conejos y pollitos, y hasta crean sus propias máscaras para sentirse parte de la historia. Entre risas, también personalizan vasos para la merienda especial, dejando cada detalle listo para el gran día.
La noche anterior, los papás de la familia Martínez preparan la sorpresa: huevos plásticos en tonos brillantes, algunos rellenos con dulces masticables y otros listos para esconder pequeños tesoros, para empezar la mañana siguiente con la búsqueda. Aparecen chocolates en forma de conejo, gomitas de colores, huevos con caritas divertidas, pequeños juguetes con dulces y hasta un peluche que guarda una sorpresa en su interior. Cada hallazgo provoca sonrisas, abrazos y alguna que otra carrera inesperada.
Al final del día quedan cajas decoradas listas para regalar y muchos envoltorios abiertos, pero sobre todo, quedan recuerdos.
Porque la Pascua no se trata solo de lo que se encuentra… sino de lo que se comparte.



